lunes, 5 de agosto de 2013

POEMA 7 La pena resuena

POEMA 7

La pena resuena
En su corazón
Como un campanario
De alegrías
Pero el vela el sueño

de los otros 

Poema VIII

Prólogo de Gabriel landoni

Sobre el tálamo suave
Esta vez indeciso de las hojas,
Porque aún no ha llegado la reinante,
Con su oro, claridad de la mañana;
Los ojos ven, el corazón se apoca
Pues un ojo mayor lo mira todo
Criaturas, caminos y senderos
Páramos blancos, dalias de silencio
Fragancia que une a un cielo, amor tardío
con su tierna lealtad en alabanza.
Sobre la quieta rama canta el día
Tu quieres que te diga última y vana,

La ardiente soledad que callo a solas 

Habrá pasado

Habrá pasado sin mirarme apenas
Tendrá los ojos muy velados naves
Que dejan al pasar su estela clara;
¿será estrella en el mar, dormirá un sueño?
Han de pasar edades para verte,
No ocurrirán las claras muchedumbres de astros
Que alumbran el sendero,
Ni las gemelas almas;
Cadenas sigilosas y labradas
Con el laurel del mar
con callados contactos en los labios
Para verte
Roza tus pies un oro

Un antiguo verdor ya lo ha borrado

V. M. *Neiger de blancs bouquets d´etoiles parfumées Mallarmé

V. M.

                                     *Neiger de blancs bouquets d´etoiles parfumées
Mallarmé

Tantos otoños madre hemos mirado
Y verdecer septiembre con tus ojos
Virgen-contigo dalia del silencio
Como cuando tú eras calladamente humana
La ardiente nieve de blanco aroma de estrellas perfumadas*
y el deseo
Y el sigiloso ayer hoy nuestro
Para que igual me mires
Y te sueñes y llueva
Delicada-luciente,
la sal de tus cenizas sobre el alma.


Poema IX Variaciones sobre las hojas

Poema IX

 Variaciones sobre las hojas

Llorar con las canciones del otoño
Nombrar tu nombre con la voz del agua
Besar una simiente que ha caído
De la copa profunda del árbol solitario
Pequeña lumbre por espacio inmenso
Mirar la sombra por el aúreo espejo
Que duplica el jardín;
Y aunque los siglos pasen
Sobre la gloria de los lirios
Sobre la hierba de reciente lumbre
Caen las eternidades que cubren el sendero
Las hojas
Al muerto pecho bajo lenta seda

Al fenecido amor o al odio 

Entonación de unas líneas de Borges

Entonación de unas líneas de Borges

a Rubén Darío

El desierto amarillo y soles amarillos
Han cavado la sed en mi garganta
Hay una luna helada por las noches
Que navega entre espacios de Jacinto
Y vierte hiel de lobos en mi entraña
Hay una reina en el oriente extenso
Que ya no he vuelto a ver, mil años
Su delicada ausencia rige mi corazón
El resplandor de sus cabellos
Es como alas protervas
Sus soles apagarían las aguas
Sus manos brizan tenuidad en las hienas
Se adueña con su voz del alba
“ Cuando anda riega lirios

Y cuando mira estrellas ”

Dos breves poemas adolescentes Habla el árbol

Dos breves poemas adolescentes  
I

Es el gemir primero del otoño;
El viento que estremece ramos gualdas
Deja caer estrellas al cercado;
Bruñida soledad suave de hojas
Regala los caminos llora el árbol
Y la mano de un dios pinta en su sombra
Ligeros y delgados tallos grises
No menos has de ser gimiente clama
Cuando en austera soledad te cubran
Doradas y piadosas hojas blandas

II

No importa que ya honrado el viento apague
Tu silenciosa voz ahora ofrecida,
También la sombra apaga su silencio
También la transparencia
su suave idilio-sombra por el mundo;
y no es mal lo que lloras
o si amares la flor de los desiertos
o si te arrodillaras en tinieblas
junto a un sendero donde solo hay nadie
tienes que amanecer con tu tristeza;
un ave obscura y blanca reposa tu mirada
y te enjuga las lágrimas


Publicados en la Revista Proa